¿Cómo decirte que dormí con él soñando contigo? Fue tan real. Estabas ahí, con tu sonrisa plena, sabiéndonos juntos y compartiendo mucho más que una amistad, con tus manías y mis defectos. Conviviendo tan entregados y consumados como si llevaramos años juntos, pero con la misma intensidad del primer día.
Los sueños son curiosos, son maquiavélicos, no sueñas sólo con escenas, en tus sueños cuentas con memorias y las memorias de mi "yo en sueños" eran nuestras; de meses juntos de felicidad compartida, de un background pleno y realizado. Un amor consolidado y duradero, que no cuestiona, ni duda sólo vive. Mis sueños nocturnos sólo materializaron mis sueños diurnos. Te sueño despierta y dormida.
Pero al despertar de mis sueños está él y no tú. Cómo quisiera que estuvieras tú. Lo sé, no es leal, no es justo para él, tal vez tampoco lo sea para mi. No puedo evitarlo.
Tus manías y mis defectos son incompatibles, eres irreal, te soñaba antes de conocerte, exactamente asi, tan perfecto como te veo ahora. Tan perfecto como te escucho explicarme temas laborales. Te escucho atenta, trato de concentrarme en lo que explicas pero no lo consigo, sólo veo tus ojos, el contorno de tu rostro, el aire de seguridad con el que te mueves.
Alteras mis sentidos, presiono mi mandíbula y respiro profundo conteniendo las sensaciones que produces. ¿Es una bendición o maldición sentir esto cada noche... tenerte cerca y tan lejos? Te miro de reojo, trato de ser discreta y sé que no lo consigo. No me importa, igual quiero estar contigo, pero no una noche no es cuestion de deseo, en tal caso sería más sencillo. No, se trata de algo más profundo y duradero, por ello más difícil, por ello más imposible, por ello se que no será.
Tan perfecto, tan tierno, tan sabio, tan único,un espejismo.Perteneces al mundo de mis utopías, te escapaste y de pronto apareciste en mi vida real. De pequeña soñaba que un hada me concedia tres deseos. En el tercero siempre pedíaque no fuera un sueño y que al despertar mis otrosdos deseos anteriores se hubieran cumplido. Te soñé y al despertar estabas ahi, mi deseo se cumplió, no desvaneciste al alba pero estas en la oficina, y no entre mis sábanas. Eres mi pedazo de sueño en la realidad, aunque seas un regalo igual de inalcanzable. Seguire con él, deseando no soñarte más.