Manipuladora, hipócrita, ansiosa, multifacética y ninfómana. Virtudes: supongo que alguna debe haber.
Siempre deseé un diario pero nunca lo escribí por temor a ser descubierta. Lo políticamente correcto tampoco me dejaba mucho margen de acción. Asi que: ¡He aqui mi vida bajo el cobarde anonimato y la deliciosa libertad del cinismo!